Según nos hacemos mayores no escuchamos los consejos fraternales reivindicando independencia. Nos hacemos mayores con ideas y valores propios por los que luchar.

Con ello, viviremos experiencias y cometeremos errores de los que aprender, como Camila. Su familia lo entenderá y permitirá que se libere de su infancia siendo ella quien camine ahora. Conocerán nuevas personas dispuestas a conocerla, saber qué la sucede y en qué la pueden ayudar dándole algo suyo, forjando así quien será en un futuro, sabiendo lo que influyen los demás en nosotros aunque no dejemos de ser nosotros mismos. Y siempre, siempre encontrando la calidez de su hogar a la vuelta, la comprensión.

¡Qué etapa tan maravillosa la pubertad y su transición! ¡Qué bonita y difícil recorrerla junto a ellos y nuestra Camila!

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